El proyecto en breve¿Qué propone la ley y por qué es un riesgo?
El proyecto cambiaría las reglas de la generación, la transmisión y la venta de electricidad para ampliar la participación privada e incorporar nuevas tecnologías renovables. El gobierno lo presenta como la vía hacia tarifas más bajas. Quienes lo examinan con detalle responden que esa rebaja no está garantizada en el texto y que, en cambio, el proyecto desmantela el sistema público que hoy le da al país una de las electricidades más limpias y baratas de la región. El riesgo es concreto: el control del sistema quedaría en manos de unos pocos actores privados.
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Objetivos declaradosLo que dice buscar
- Abrir la generación y comercialización a actores privados nacionales y extranjeros.
- Permitir la exportación de energía y la negociación de excedentes.
- Crear un nuevo operador del sistema (ECOSEN) y trasladarle la planificación.
- Incorporar nuevas tecnologías y fuentes renovables al mercado.
Riesgo para los usuariosTarifazos y pérdida de control
- El proyecto no obliga a que las tarifas bajen: esa rebaja no aparece en ningún artículo.
- Desaparecerían los subsidios cruzados que hoy alivian el recibo de los hogares.
- El control del sistema quedaría en una junta con mayoría de intereses privados.
- El ICE perdería su Centro de Control y operaría en desventaja, lo que amenaza la estabilidad del servicio.
Riesgo ambientalPresión sobre la naturaleza
- Sin un tope a la generación privada se multiplicarían las represas en cuencas ya afectadas por la escasez de agua.
- Los parques solares y eólicos competirían por terreno con bosques y áreas protegidas.
- El MINAE quedaría como juez y parte, sin contrapesos ni sanciones claras ante los incumplimientos.
- Exportar energía comprometería recursos estratégicos que el país necesitará en el futuro.